21/6/08

Cruzando el puente…

WEB 1.0
  • Información centralizada
  • Sitios con contenidos de alta y baja calidad administrados por un webmaster
  • Información poco actualizada
  • Softwares tradicionales
  • Contenidos y sitios más bien estáticos
  • Diseño y producción a cargo de quienes conocen sobre informática
  • Sitios con fines generalmente comerciales
  • Software con licencias pagas
  • Su función es difundir información

WEB 2.0

  • Información descentralizada
  • Amplia diversidad en contenidos administrados por usuarios
  • Información en permanente cambio
  • Softwares y aplicaciones que no requieren de su instalación en la PC para utilizarlos
  • Contenidos y sitios flexibles, en permanente transformación
  • Diseño y producción sin necesidad de grandes conocimientos de informática. Accesibles y prácticos.
  • Sitios con fines diversos; en la mayoría de los casos, la construcción de comunidades que comparten intereses, prácticas, información, etc.
  • Software gratuitos para el usuario
  • Su función es producir, diseñar, construir y compartir información en diferentes soportes
¿Es sólo un puente... entre dos realidades?
¿O hay un abismo entre ellos?

10/6/08

Empezando a caminar...

“La Web de documentos se ha transformado en la Web de datos. Ya no estamos simplemente buscando las mismas viejas fuentes de información. Ahora estamos buscando un nuevo grupo de herramientas para agregar y remixar micro contenido de maneras útiles." (Miguel Corsi)

Entonces son estas
nuevas herramientas con interfaces flexibles y orientadas a la apropiación desde la acción de los usuarios lo que marcaría un cambio de paradigma en los usos de internet, puesto que generan una transformación en el concepto de acceso, diseño y organización de la información.

25/5/08

La verdadera riqueza

Si hubiera un Banco que acreditara en la cuenta suya $ 86.400 pesos cada mañana; que no transfiera el saldo disponible de un día al siguiente, no le permitiera conservar efectivo y al final del día cancelara la parte de esa cantidad que usted no hubiera usado, ¿Qué haría? Por supuesto, sacar cada día hasta el último centavo y aprovechar todo el dinero.

Pues bien, tal banco existe: se llama Tiempo.

Cada día, le acredita 86,400 segundos y cada noche da por definitivamente perdidos cuantos haya dejado de emplear provechosamente. Nunca transfiere los saldos, ni permite que usted sobregire. Cuando no usa lo disponible ese día, el único que pierde es usted.

NO existe recuperación de fondos. Tampoco es posible girar cheques sobre la mañana. De cada persona depende invertir este precioso caudal de horas, minutos y segundos para obtener los máximos dividendos en cuanto a salud, felicidad y éxito.

Del libro “Un regalo excepcional”